Manzanilla
La manzanilla es la planta medicinal más conocida y utilizada del mundo, desde la Antigüedad ha sido utilizada por ser un remedio eficaz para curar heridas y tratar problemas digestivos, como congestiones, pesadez de estomago, acidez…
Características
La Manzanilla es una planta de la familia de las compuestas, que puede medir de 20-40 cm de altura, de tallos rectos y ramificados en su parte superior.
Tiene unas hojas divididas en dos o tres partes, muy características y fácilmente reconocibles por su color amarillo
Principios activos y aplicaciones
Para los tratamiento con manzanilla, se utilizan los capullos amarillos, ya sean frescos o secos, su fama se la debe a los principios activos que contiene, los más característicos son los aceites esenciales, el óxido de bisabolol A y B los flavonoides, la cumarina y los mucílagos, además otros principios activos importantes son los glucósidos flavonoicos como la apigenina presente en las formulaciones estandar
Su consumo por vía oral, se emplea en caso de diarrea, hemorragias y enfermedades gastrointestinales espasmódicas.
Su aplicación externa se emplea para curar forúnculos, hemorroides, abscesos, acné y en caso de resfriado.
La manzanilla es un buen remedio para tratar los problemas estomacales de los niños
Diversos estudios han probado que las flores de manzanilla ejercen un efecto antiinflamatorio y espasmolítico, por lo que se recomiendan reducir los procesos de cicatrización y aliviar los trastornos gastrointestinales.
Posología y formas de consumirlo
Además de los concentrados liquidos o los extractos, nos encontramos habitualmente con las flores de manzanilla frescas o secas al natural.
La dosis para adultos es de 4g lo que equivale a unas 3 ct de flores secas. En caso del extracto, la dosis se eleva a 50-300 mg 3 veces al día, y por lo que respecta al extracto fluido, la proporción es 1:2 con un 50% de etanol, y se ingieren entre 3 y 6 ml al día.
Ejemplos de aplicaciones
Preparación de la infusión: Echar 200ml de agua hirviendo sobre 4ct de flores secas, dejarlas reposar y tomar de 3 a 4 tazas al día.
Para uso tópico, podemos utilizar las Compresas, los enjuagues, o los gargarismos: 3-10% en infusiones (p. ej. 3-10 g de flores de manzanilla secas en 100 ml de agua caliente) o bien un 1% de extracto fluido o un 5% de extracto seco.
Para los Baños: 5 g manzanilla fresca o 0,8 g de extracto en 11g de agua caliente.
Para la Inhalación: 10-20 ml de extracto o 4g es de flores de manzanilla secas en 1 L de agua caliente.
Advertencias y efectos secundarios
Salvo que se sea alergico a la manzanilla o al polen, no hay ninguna contraindicación, pero si se es alérgico no debería utilizar ningún preparado de flores de manzanilla, ya que el polen puede contener alergenos, que reaccionen al contacto con nuestra piel o con las mucosas
Ensayos Científicos
La efectividad de los tratamientos con manzanilla durante los procesos de cicatrización se ha demostrado mediante un estudio a 82 pacientes. En aquellas personas que se habían quitado tatuajes se pudo apreciar que la piel cicatrizaba mejor y mas rapido reduciendo los tiempos de curación
Otros ensayos médicos, con 190 pacientes se pudo demostrar que la eficacia de una pomada elaborada con extracto de manzanilla era la misma a la hora de curar inflamaciones cutáneas en manos, antebrazos y piernas que las pomadas quimicas que contenían principios activos sintéticos, como la cortisona
En los niños, se ha probado la ingestión de manzanilla para curar y aliviar los trastornos digestivos






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